martes, 1 de marzo de 2022
Occidente ca(r)gado de miedo… Citas y paráfrasis
sábado, 29 de mayo de 2010
Políticas racistas en la educación destruyen lenguas: especialista
Dos de cada tres niños que no van a la escuela son indígenas, porque se les ofrece una cultura ajena en un idioma ajeno que no les significa absolutamente nada.Notimex
Publicado: 29/05/2010
México, D.F. El racismo ha orillado a tomar decisiones de política educativa "terribles" al castellanizar la escuela rural, favorecer lo mestizo y provocar que los indígenas pierdan su lengua y cultura, alertó la investigadora Sylvia Schmelkes del Valle.
La directora del Instituto de Investigaciones para el desarrollo de la Educación de la Universidad Iberoamericana expuso que José Vasconcelos, primer secretario de Educación Píblica, ·creó este modelo homogeneizante de la escuela igual para todos".
A los indígenas, dijo, les ofrece algo que no les significa absolutamente nada, por ser una cultura ajena a la suya y entonces les dificulta el acercamiento al conocimiento.
La experta sostuvo que en la escuela se debe llegar al conocimiento universal, pero en el caso de los indígenas hay que partir desde su pertenencia cultural y linguística, o cuando menos de esta última, porque si en las aulas se enseña en español y los estudiantes no lo hablan les va a costar trabajo aprender.
Al problema de la educación indígena se suma el que los profesores de sus escuelas no son formadores como docentes sino que se reclutan simplemente con el bachillerato, por lo que carecen de una formación pedagógica y no saben cómo enfrentar una educación bilingue e intercultural, mencionó.
La experta precisó que en aprendizaje ese sector tiene los niveles más bajos entre los diferentes tipos de escuelas que hay en el país, de acuerdo con información y datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
Añadió que dos de cada tres niños que no van a la escuela son indígenas, "eso es sumamente grave porque los niñis indígenas rrepresentan el diez por ciento en edad escolar".
En otro rubro, la investigadora comentó que la educación rural también ha tendido ala homogeneización, al no partir de las condiciones específicas de la población en el medio rural y no tomar en cuenta su cultura.
A este tipo de escuelas es a las que se les dan menos recursos a través de las políticas públicas, en las cuales no se percibe una equidad porque a quienes más apoyo necesitan se les da menos, refirió.
De manera paradójica "son las comunidades rurales las más dispersas y pobres del país, junto con las indígenas, las que tienen que pagarle la alimentación y asegurarles el hospedaje a sus docentes".
viernes, 28 de mayo de 2010
El arte de insultar - Arthur Schopenhauer
AcademiasBest-sellers
El arte de no leer es de suma importancia. Consiste en no echar mano a lo que en cada momento interesa al gran públicopor el mero hecho de que así suceda, por ejemplo a los panfletos político o literarios, novelas, poesías, etc., que más ruido hacen y que aparecen en varias ediciones en su primer y último año de vida, sino que más bien se ha de tener en cuenta que quien escribe para los necios siempre encuentra un gran público, y se debe dedicar el tiempo destinado a la lectura, siempre escaso, a las obras de los grandes espíritus de todas las épocas y naciones.
Conducta humana
La imitación y la costumbre son los resortes que impulsan la mayor parte de la conducta humana.
Dios
Lo que es, ha de ser algo: una existencia sin esencia es impensable. Si un ser ha sido creado, entonces ha sido creado como está creado. Por consiguiente, un ser está mla creado si es malo, y es malo si actúa mal, es decir, si provoca el mal. Por tanto, el mal del mundo, al igual que su culpa -y ambas cosas son innegables-, recaen siempre en su creador.
Empleo del tiempo
La gente corriente se ocupa únicamente de matar el tiempo; quien posee algúm talento, de aprovecharlo. El hecho de que personas de escasa inteligencia estén tan expuestas al aburrimiento se debe a que su intelecto no es más que un medio al servicio de su voluntad.
Fases de la vida
¿De qué se puede ufanar el hombre, si su concepción es una culpa, su nacimiento un castigo, un trabajo su vida y morir una necesidad?
Glorias militares
El origen de la guerra es la avidez de robar.
Hombre
La fuente principal de los peores males que el hombre padece es el mismo hombre.
Independencia de las mujeres
Que la mujer está destinada por su naturaleza a obedecer se advierte en que toda aquella que se ve en la antinatural situación de completa independencia se une enseguida a un hombre por el que se deja dirigir y dominar, pues necesita un señor. Si es joven, se tratará de un amante; si es vieja, de un confesor.
Lectores
Dice Lichtenberg : "Cuando un libro golpea contra una cabeza y sueba hueco, ¿la culpa es siempre del libro?"
Opinión de los demás
La buena opinión ajena es objetivo principal de las aspiraciones humanas. Y ello pese a su absoluta futilidad, como lo muestra el hecho de que en casi en todos lo idiomas vanidad, vanitas, siginifica en su origen vacuidad y futilidad.
Profesores
Ya Diderot ha dicho en Los sobrinos de Rameau que quienes enseñan una ciencia no son quienes la entienden y la cultivan seriamente, dado que a estos últimos no les queda tiempo para enseñarla.
Ricos incultos
La ignorancia solo degrada al hombre cuando va acompañada por la riqueza. El pobre está sujeto por su pobreza y necesidad; sus tareas sustituyen en él al saber y mantienen ocupados sus pensamientos. En cambio, los ricos, cuando son ignorantes, viven solo para sus placeres y se asemejan al anado, según se puede ver todos los días.
Sociabilidad
Lo que hace sociables a los hombres es su incapacidad para soportar la soledad y, con ella, a sí mismos. Es el hastío y el vacío interior lo que los empuja a buscar compañía y a emprender viajes.
Turismo
El nomadismo, que representa el grado inferior de la civilización, se adapta a los tiempos y reaparece en el turismo, ahora muy generalizado. El primero tuvo su origen en la necesidad, el último en el aburrimiento.
Vida humana
Bien puede decirse que nuestra vida es un episodio que viene a perturbar inútilmente la sagrada paz de la nada.
y José Mardomingo.
Editorial Edaf
lunes, 5 de abril de 2010
El miedo a lo otro (o un artículo para Lety)

lunes, 21 de septiembre de 2009
Dios como capitalista o en el principio (del mercado) fue el dolor
Hace varios días cuyas cuentas no vienen al caso me asalta la idea de un reproche, no cualquier reproche, no dirigido a cualquiera. Y es que eso mismo no me ha dejado abandonar tranquilamente sobre los brazos de Morfeo desde hace algún tiempo atrás. Dado que nos encontramos tan sumergidos en un sistema tan nefasto –por cierto, sin salida visible–, como lo es el capitalista, toda realización o producción en aquel demanda una hechura veloz aunque no tan correcta o de buena calidad. Claro que ésta arroja (casi) por consecuencia lógica una manufacturación endeble o cuando menos, una mayor probabilidad a que esto suceda.
Por otra parte, siempre que despierto lo hago con la ilusión (utópica) de encontrar un devenir de la humanidad en el mundo de una manera más correcta, ¡utopía total! Lo cierto es que si nos damos a la tarea de reestructurar el pensamiento humano desde la raíz, es decir, desde los niños y, no en las estructuras, en los adultos, se potenciará aquel devenir utópico, esto último también es una utopía en sí misma.
Así, con estos elementos, más el supuesto de la creación divina –que la humanidad se coloca como necesario–, llego a la conclusión de que Dios es un capitalista exacerbado. Entre otras razones que le harían encajar bastante bien, sólo quiero señalar ahora las que se ligan de lo primeramente enunciado. Ya que crear un mundo en tan sólo siete días, perdón, en seis (me olvidaba de su descanso o contemplación), y hacerlo de una manera tan nefasta, pero claro, con el respaldo y bombardeo de la mercadotecnia, lo coloca a la par de grandes empresarios, accionistas, economistas, financieros y un largo etcétera que plasmo para no escribir sus ambiciosos nombres.
En fin… el primer producto de mercado fue el dolor (y no en todo caso, el amor, en el que tratan de sustentarse algunas religiones).
martes, 1 de septiembre de 2009
Yo Soy Sergio Flemate
Me doy cuenta que yo soy yo por aquello que me hacer ser yo, a saber, mi historia. Y me doy cuenta de toda ella al percibir mi reflejo en el vidrio de la puerta del vagón de éste viejo y desgastado gusano naranja que se arrastra en el túnel oscuro. Logro percatarme de mi rostro, los rasgos que en él hay; esa nariz ancha, esas cejas de azotador dirían algunos, la mancha en mi parpado izquierdo, mi cabellera abultada, bajo mi mirada y veo mi torso frágil y débil que quiere ocultarse bajo una tela gris, observo mi sexo, aquel que compartiera el amor, mis piernas que no responden por el cansancio que me ha dejado el vivir, y finalmente, mis pies planos que han recorrido su camino. Me miro todo y veo que soy yo. No puedo aunque lo desee, ser el señor que conduciendo va el convoy, tampoco aquel anciano que se encuentra sentado leyendo el periódico del día de hoy, también me es imposible ser la dama del vestido negro que me atrae. Y no los soy por el hecho de que yo me llame Sergio y aquellos Juan, Francisco y Luz Elena, o como quiera que sea, no, esos nombres son sólo indicadores que hacen referencia a cierto objeto, aunque yo me cambiara el nombre a Francisco, en esencia seguiría siendo Sergio Flemate López, pues la historia que me he construido va mucho más allá de unas simples letras que forman un nombre.
Me fui construyendo mi historia, no puedo decir ahora si para bien o para mal, lo que sí, es que toda ella la hice a mi manera, a mi modo. De acuerdo a mis inquietudes, necesidades y sobre todo ejerciendo mi juicio.
Para que yo sea el Sergio que soy en éste momento tuve que haber pasado todo lo que pase de manera –como advirtiera Spinoza– necesaria, toda esa historia me hizo ser el que soy. Es claro que si hubiera sufrido algunas otras vivencias, por supuesto que me seguiría llamando “Sergio Flemate López”, pero mi ser sería distinto. Cada cosa que vives se adhiere a ti y ya no es posible desprenderse de ella, se queda contigo, forma parte tuya, además, todo el conjunto de ellas son quienes te caracterizan e individúan. Por tanto, podemos tener el mismo nombre pero las posibilidades de ser distintos sustancialmente son inmensamente amplias.
Yo me pude no haber llamado “Sergio Flemate López”, pero seguiría siendo Sergio Flemate López.
domingo, 30 de agosto de 2009
del universitario
Dejémonos de individualidades, olvidémonos de héroes, aquello que en realidad es menester es lo comunal. Las acciones debieran estar direccionadas al todo, es decir, buscar la satisfacción que el conjunto necesite y no a los deseos de cada individuo ya que esto fomenta y engrandece el ego.
De hecho, cuando se elige una opción es con miras a un bienestar (material) y no –o mínimamente– a una satisfacción espiritual, para no mencionar a una concepción ética. Desgraciadamente esto no es diferente –en la mayoría de los casos– al momento de decidirse por una carrera. Siempre, atrás de nosotros, se encuentra el fantasma de la economía.
Esto no estaría tan mal si se estuviera en una institución privada, de esas que fomentan el liderazgo. Pero como estamos en
Dejemos de lado la concepción de venir a la universidad para prepararse para tener un buen empleo que brinde confort, no, se viene para adquirir conocimientos que sirvan al conjunto, en este caso a la nación mexicana. Además, esto no excluye la constante renovación y búsqueda.
Han pasado casi cien años desde que Justo Sierra pronuncio el discurso que inauguraba
“
Justo Sierra,
22 de septiembre de 1910