martes, 1 de marzo de 2022
Occidente ca(r)gado de miedo… Citas y paráfrasis
martes, 7 de abril de 2015
Incidentes de una familia disfuncional
domingo, 15 de febrero de 2015
Familias dependientes
miércoles, 28 de enero de 2015
Cuando ví a José Emilio Pacheco y no le pedí su autógrafo
viernes, 22 de agosto de 2014
Sueños que alcanzan la realidad
jueves, 19 de abril de 2012
Lo que hay que decir - Günter Grass
Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.
Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.
Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.
¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.
¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?
Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.
Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.
Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.
Traducción de Miguel Sáenz.
El texto original en alemán se publicó en el diario Süddeutsche Zeitung.
martes, 28 de diciembre de 2010
Hans Christian Andersen - Den lille Pige med Svovlstikkerne
la pequeña cerillera
la niña de los fósforos
la pequeña vendedora de fósforos
martes, 10 de agosto de 2010
La derecha medieval no sabe con qué celebrar este falso Bicentenario
Mario Casasús. 01.08.2010
Eduardo del Río (Rius)
MC.- ¿Por qué bautizó su libro: 2010 Ni independencia ni revolución?, ¿era demasiado optimismo llamarlo “Bicentenario para principiantes”?
ER.-Bueno, el título es para justificar el contenido. Traté de llevar varios hilos conductores a lo largo del libro, lo que se volvió un enredijo a la mera hora. Traté de hacer ver que mientras no resolvamos el añejo problema indígena, este país no va a cambiar, ni a mejorar. Otro hilito fue demostrar que ni somos independientes (sería un chiste cruel sostener lo contrario), ni se ha hecho una Revolución digna de ser festejada. Nuestra “Revolufia” duró sólo un sexenio con el General Lázaro Cárdenas, y después se volvió “Robolución”, y hasta la fecha en eso anda la cosa.
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MC.-En diciembre de 1985 “El Metiche” publicó una entrevista con “Rius”, por supuesto hablaron del Mundial de Fútbol México 86; ¿qué opina del “gran evento del Bicentenario”, el partido México vs. España?, ¿qué tipo de conmemoraciones organizó la derecha para una efeméride que le era indiferente?
ER.- No sabía que un partido de fútbol fuera parte de las celebraciones. Eso nos da la medida exacta del pensamiento de nuestra derecha medieval, que no sabe con qué cara celebrar este falso Bicentenario, excepto con eventos macabros como llevar las calaveras de los héroes a no sé dónde ni para qué, o a hacer fiestas de oropel para satisfacer a nuestro globero y fiestero pueblo, que celebra hasta un empate con Haití o las Islas Caimán. Aunque también los gobernantes que se dicen de izquierda, no han pensado nada diferente de fiestas aparentes y monumentos nuevos que no nos sirven ni para un carajo. En la derecha mexicana no tienen ni asomo de vergüenza, tras haber sido los que mataron y vejaron a Hidalgo y Morelos, los que asesinaron tanto a Madero como a Villa, Zapata y Flores Magón, que el PAN esté encabezando unos festejos carísimos y sin ningún provecho para nadie, excepto, claro, para los organizadores y sus cuates escritores, músicos, pintores y escultores. No creo, pues, que haya nada para celebrar.
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ER.- Estos festejos no están calculados para combatir y menos acabar con el racismo. Eso sigue viento en popa. Los organizadores de los grandes festejos son empresarios extranjeros, gringos y franceses sobre todo. Los indios no tienen nada que hacer en las celebraciones. Todavía si se les dieran pases para visitar los museos donde están las preciosísimas obras de arte de sus antepasados, o los dejaran entrar gratis a Teotihuacan, Palenque o Chichen Itzá... ¡Pero ni eso! O que declararan una amnistía general para todos los presos políticos, la mitad de los cuales son indios inocentes. Bueno, soñar no cuesta nada.
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Lo de Evo Morales en Bolivia es la excepción que confirma la regla, en un continente donde los dueños les siguen pagando renta a los invasores de sus tierras. Vuelvo a uno de los hilitos del libro: tenemos que hacerle justicia a los indios o no tenemos ya esperanza como país. Siempre nos han gobernado los enemigos del indio, los conquistadores. Yo no concibo un pueblo que siga sometido a los curas que destruyeron su cultura y su religión. Pero así es la cosa: somos cristianos y guadalupanos. Ya se nos olvidó
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MC.- El 11 de septiembre de 1973 recibió un telegrama con la invitación del gobierno de Salvador Allende para viajar a Santiago de Chile; tengo la impresión de que usted, después de la amarga experiencia dictatorial sudamericana no quiso conocer Buenos Aires, Montevideo,
ER.-Lo que me llegó ese 11 de septiembre fue una carta del Perro Olivares -creo que era el secretario de Allende o algo por el estilo- invitándome a Chile. Años después, tras el NO a Pinochet, me animé a ir a Chile invitado por
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MC.- En más de 125 libros de humor gráfico, ha publicado temas de filosofía, política, historia, ecología, sexología, gastronomía, etcétera; sin embargo no conozco un libro de usted sobre los escritores que admira, a excepción de una historieta en homenaje a “Cien años de soledad” (Proceso, 2007). ¿Por qué no ha dibujado la biografía de ningún escritor?
ER.- El tema de escritores no me entusiasma demasiado para hacer un libro. Participé con mucho gusto en el homenaje de Proceso al Gabo y sus Cien años de soledad, sufriendo bastante porque el tema era difícil. La prueba es que fui el único que hizo una historieta sobre Macondo, mientras los demás se concretaron al cartón clásico. Sin embargo, mi último libro viene a ser una biografía ilustrada con los trabajos de un gran ilustrador del exilio español, José Narro Celorio, prácticamente desconocido en México y más conocido en España. Es un libro serio sin monos míos, que no sé qué recepción tenga entre mis lectores. Pero bueno, yo quiero hacer un homenaje a un dibujante y tratar de subsanar la injusticia que se estaba cometiendo con él.
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MC.- ¿Cuál es el criterio al compilar sus Obras Completas?, ¿por qué ha excluido libros como "Ya te vimos Pinochet"?, ¿es una decisión de sus editores?
ER.- Bueno, el criterio que están usando los editores en lo que se pueden medio llamar mis Obras Completas, es incluir sólo los libros editados por Grijalbo. El de Ya te vimos Pinochet (1974) y otros, no aparecerán en esa colección. Habría que hacer otro con los títulos que no fueron grijalbosos o como se diga.
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MC.-
ER.- Mi trabajo no es para libros de arte. Lo del Museo del Estanquillo sólo fue el catálogo de la exposición: "De San Garabato al Callejón del Cuajo", donde se colaron algunas acuarelas y un seudo-mural. Está por salir un libro que comprende todas las "Casas de Citas" que he hecho para El Chamuco, en las que se puede "admirar" diseños gráficos y collages medio artísticos. En el mejor de los casos, sí consideraría "libros de arte" a los de collage que he hecho: "Con perdón de Doré" y "La mamá del Quijote", que son menos conocidos que otros de mis títulos.
ER.- Pues sí, este año se nos han ido grandes amigos y admirados escritores, como Monsi, Gabriel Vargas, José Saramago, Carlos Montemayor y otros menos conocidos. Pero todos los años pasa lo mismo. Claro, hay que reconocer que lo que hizo Gabriel Vargas por la historieta mexicana, y lo que hizo Monsiváis por la cultura mexicana, no va a tener competencia. Nadie va a repetir la obra de los dos y menos ahora que se avecina -gulp- el fin de nuestra o vuestra civilización.
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MC.- ¿Cuál fue el motivo de su reciente expedición a Oaxaca?, ¿festejar los 70 años del pintor Francisco Toledo?, ¿le gustaría montar una exposición con él?
ER.- Yo considero con múltiples fundamentos que Oaxaca es lo mejor de México, y es el estado donde más se siente uno en el México profundo. Me fui con la familia a gozar de
ER.- A resultas del secuestro que hizo con mi persona el H. Ejército Nacional en 1969, como colita del 68, me ví obligado por órdenes médicas a salir del DF, y lo que me quedaba más cerca y disponible fue Cuernavaca, que no me gusta mucho que digamos. Ya cuando se echó a perder más de lo que estaba, emigré a Tepoztlán, que me gusta mucho, pero que ya empieza a dar señales de decadencia "progresista" por el número de coches que alberga en sus callecitas sin banquetas. Y cuando se eche a perder del todo, tendré que pensar a dónde huir, a algún pueblito en las faldas de “don Goyo Popocatepetl” seguramente. Pero no debo quejarme, pues acá tuve la suerte y el gusto de conocer a Méndez Arceo y trabajar con él, lo mismo que con Iván Illich, María Rosas y otros y otras no-morelenses, pero buenos cuates, a los que no les importa haber nacido o no por estas latitudes. Total: finalmente todos somos seres humanos y a la chingada.
viernes, 28 de mayo de 2010
El arte de insultar - Arthur Schopenhauer
AcademiasBest-sellers
El arte de no leer es de suma importancia. Consiste en no echar mano a lo que en cada momento interesa al gran públicopor el mero hecho de que así suceda, por ejemplo a los panfletos político o literarios, novelas, poesías, etc., que más ruido hacen y que aparecen en varias ediciones en su primer y último año de vida, sino que más bien se ha de tener en cuenta que quien escribe para los necios siempre encuentra un gran público, y se debe dedicar el tiempo destinado a la lectura, siempre escaso, a las obras de los grandes espíritus de todas las épocas y naciones.
Conducta humana
La imitación y la costumbre son los resortes que impulsan la mayor parte de la conducta humana.
Dios
Lo que es, ha de ser algo: una existencia sin esencia es impensable. Si un ser ha sido creado, entonces ha sido creado como está creado. Por consiguiente, un ser está mla creado si es malo, y es malo si actúa mal, es decir, si provoca el mal. Por tanto, el mal del mundo, al igual que su culpa -y ambas cosas son innegables-, recaen siempre en su creador.
Empleo del tiempo
La gente corriente se ocupa únicamente de matar el tiempo; quien posee algúm talento, de aprovecharlo. El hecho de que personas de escasa inteligencia estén tan expuestas al aburrimiento se debe a que su intelecto no es más que un medio al servicio de su voluntad.
Fases de la vida
¿De qué se puede ufanar el hombre, si su concepción es una culpa, su nacimiento un castigo, un trabajo su vida y morir una necesidad?
Glorias militares
El origen de la guerra es la avidez de robar.
Hombre
La fuente principal de los peores males que el hombre padece es el mismo hombre.
Independencia de las mujeres
Que la mujer está destinada por su naturaleza a obedecer se advierte en que toda aquella que se ve en la antinatural situación de completa independencia se une enseguida a un hombre por el que se deja dirigir y dominar, pues necesita un señor. Si es joven, se tratará de un amante; si es vieja, de un confesor.
Lectores
Dice Lichtenberg : "Cuando un libro golpea contra una cabeza y sueba hueco, ¿la culpa es siempre del libro?"
Opinión de los demás
La buena opinión ajena es objetivo principal de las aspiraciones humanas. Y ello pese a su absoluta futilidad, como lo muestra el hecho de que en casi en todos lo idiomas vanidad, vanitas, siginifica en su origen vacuidad y futilidad.
Profesores
Ya Diderot ha dicho en Los sobrinos de Rameau que quienes enseñan una ciencia no son quienes la entienden y la cultivan seriamente, dado que a estos últimos no les queda tiempo para enseñarla.
Ricos incultos
La ignorancia solo degrada al hombre cuando va acompañada por la riqueza. El pobre está sujeto por su pobreza y necesidad; sus tareas sustituyen en él al saber y mantienen ocupados sus pensamientos. En cambio, los ricos, cuando son ignorantes, viven solo para sus placeres y se asemejan al anado, según se puede ver todos los días.
Sociabilidad
Lo que hace sociables a los hombres es su incapacidad para soportar la soledad y, con ella, a sí mismos. Es el hastío y el vacío interior lo que los empuja a buscar compañía y a emprender viajes.
Turismo
El nomadismo, que representa el grado inferior de la civilización, se adapta a los tiempos y reaparece en el turismo, ahora muy generalizado. El primero tuvo su origen en la necesidad, el último en el aburrimiento.
Vida humana
Bien puede decirse que nuestra vida es un episodio que viene a perturbar inútilmente la sagrada paz de la nada.
y José Mardomingo.
Editorial Edaf
martes, 13 de abril de 2010
A flor mais grande do mundo
sábado, 9 de enero de 2010
La historia interminable
En cuanto te llegue el turno de saltar a la Nada, serás también un servidor del poder, desfigurado y sin voluntad. Quién sabe para que les servirás. Quizás, con tu ayuda, harán que los hombre compren lo que no necesitan, odien lo que no conocen, crean lo que los hace sumisos o duden de lo que podría salvarlos. con vosotros, pequeños fantasios, se harán grandes negocios en el mundo de los hombres, se declararán guerras, se fundarán imperios mundiales...sábado, 10 de octubre de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
confesión melancólica

a Juan José Arreola
Yo, señores, soy de México, D.F. La ciudad más grande del mundo que la hemos hecho también ya la más caótica. Pero nosotros hemos logrado adaptarnos a cualquier situación. No importa que con ligeras lluvias existan zonas inundadas, o que el metro cada vez funcione peor, cierto es también que la gente en la desgracia se une –sólo en la desgracia–. Desde no sé cuando la gente empezó ha deforestar y ha contaminar indiscriminadamente este lugar. También ha poblar las banquetas, por diferentes motivos, menciono dos: el comercio ambulante y la caminata, sí la caminata. Y es que aunque sólo sean tres personas ocupan toda la banqueta como si nadie más fuera a pasar por ahí, otros, salen con sus perros y obstruyen el paso –cuando menos a mí que me dan tanto miedo esos animales y termino por darles la vuelta–. Cuando el sol se mete –por que así decimos por acá– se enciende la otra luz, la artificial, que no deja para nada, contemplar las estrellas. Ya nos las observo. Dan ganas, pues, de salir de este enorme laberinto sobrepoblado y refugiarse en la soledad. Pero cierto es que cuando no se esta aquí, se le extraña. La adaptación a ese medio la has conseguido y ahora es parte tuya. Atraídos somos por la majestuosidad del caos.
Pertenezco por esto al género pesimista. Soy un hombre que siempre busca criticar. Muchas veces aunque me encuentre con cosas que no me perjudican me arrojo hacia ellas con las peores intenciones. No quiero morir sin haber intentado un cambio en la humanidad con mis acciones. Cambio de actitud, en la forma de ser en y con el mundo. Me irrita profundamente que la gente sea egocéntrica, autoritaria e intolerante, que crea que su opinión es la más correcta. Que no sea capaz de asumir un juicio lo más objetivo posible. Que no haga algo. Que sea un algo. Que no despierte. En fin, que viva enajenada. Ese soy yo, misántropo pero también en algún sentido huraño.



